Cuando hablamos de alimentación, casi todo el mundo piensa en proteínas, grasas o carbohidratos. Pero hay otra parte mucho más discreta… y mucho más crítica: los micronutrientes.
Vitaminas y minerales no aportan energía, pero sin ellos el cuerpo no funciona. Literalmente. Desde el sistema inmune hasta los huesos o el cerebro dependen de ellos.
El problema es que los fallos aquí no suelen ser evidentes al principio… pero cuando aparecen, ya hay lío.
¿Qué son exactamente los micronutrientes?
Son sustancias que el organismo necesita en cantidades pequeñas, pero imprescindibles para:
- Reacciones enzimáticas (metabolismo)
- Sistema inmune
- Salud de piel y pelo
- Sistema nervioso
- Formación de huesos y sangre
Un déficit o un exceso puede provocar problemas serios. El exceso también cuenta, sobre todo con ciertas vitaminas.
Vitaminas: tipos y funciones
Vitaminas liposolubles (A, D, E, K)
Se almacenan en el cuerpo (hígado y grasa). En exceso generan toxicidad.
Las importantes:
Vitamina A
- Vista, piel, sistema inmune
- En gatos es obligatoriamente de origen animal (no convierten vegetales)
Vitamina D
- Controla calcio y fósforo
- Perros y gatos dependen casi totalmente de la dieta
Vitamina E
- Antioxidante clave
- Protege células y grasas (muy importante en dietas ricas en grasa o pescado)
Vitamina K
- Coagulación
- También tiene papel en hueso
Vitaminas hidrosolubles (grupo B y C)
No se almacenan apenas (salvo B12), así que hay que aportarlas regularmente.
Grupo B
- Energía, sistema nervioso, piel
- Muy sensibles a dietas mal formuladas o procesadas
Vitamina C
- Perros y gatos la producen
- Pero puede ser útil en estrés, enfermedad o inflamación
Minerales: los grandes olvidados
Macrominerales (los que más pesan en la dieta)
Calcio y fósforo
- Huesos y dientes
- Clave la proporción: aproximadamente entre 1.1:1 y 1.5:1
- Aquí es donde más errores hay en dietas caseras
Magnesio
- Músculo, nervios, enzimas
Sodio, potasio y cloro
- Hidratación, impulsos nerviosos
Microminerales (menos cantidad, misma importancia)
- Hierro → transporte de oxígeno
- Zinc → piel, pelo, sistema inmune
- Cobre → colágeno y metabolismo del hierro
- Selenio → antioxidante
- Yodo → tiroides
Lo importante de verdad: cómo interactúan
Aquí es donde la cosa se complica un poco.
No es solo “dar nutrientes”, es cómo se relacionan entre ellos.
Sinergias (se ayudan)
- Vitamina D mejora absorción de calcio
- Vitamina E + selenio → defensa antioxidante potente
- Vitamina C mejora absorción de hierro
Antagonismos (se bloquean)
- Mucho zinc → baja el cobre
- Mucho calcio → reduce absorción de zinc, hierro y magnesio
- Fitatos (cereales) → bloquean minerales
Traducción práctica: no todo vale, y más no es mejor.
Señales de alerta que sí deberías reconocer
Muchos problemas empiezan por aquí y pasan desapercibidos:
- Problemas de piel y pelo → zinc, ácidos grasos, vitamina A
- Debilidad o fatiga → hierro, vitaminas B
- Problemas óseos o cojeras → calcio/fósforo/vitamina D
- Problemas neurológicos → grupo B
- En gatos: problemas cardíacos o de visión → taurina
Si la dieta no está bien planteada, esto acaba apareciendo antes o después.
Dietas casera
La dieta casera bien hecha puede ser excelente. Pero mal hecha… es un desastre silencioso.
Lo que falla habitualmente
- Exceso de músculo y falta de vísceras
- Desequilibrio calcio/fósforo
- Falta de ciertos minerales (yodo, zinc, cobre)
Fuentes útiles en alimentación natural
- Hígado, riñón, bazo → hierro, B12, cobre
- Mejillones, berberechos → zinc, selenio, yodo
- Aceite de pescado → vitamina E + omega 3
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