Ya me ha pasado en varias ocasiones que al hablar de los piensos altos en proteínas, el cliente me han dicho que su perro no necesita tanta proteína, porque no es un perro atleta.
Sin embargo, si analizamos la biología canina y los datos científicos, esta afirmación carece de fundamento lógico. Suele ser una estrategia de marketing que utilizan las marcas para justificar dietas procesadas cargadas de rellenos.
1. La composición de los alimentos: Los tres pilares + Agua
Todo lo que tu perro come se divide en cuatro macronutrientes, pero no todos tienen el mismo valor biológico:
- Proteínas: Son los componentes estructurales de casi todo: órganos, tejidos blandos, músculos, piel, pelo y sangre. Además, actúan como enzimas y anticuerpos. Si sobran, se usan como energía, pero su función principal es construir y mantener la vida.
- Grasas: Son la fuente de energía ideal para carnívoros. Son esenciales para transportar nutrientes y absorber vitaminas.
- Carbohidratos: Se usan como energía rápida o fibra, pero no son vitales para su supervivencia.
- Agua
2. Las necesidades esenciales: Lo que el cuerpo "pide" de verdad
Decir que un perro necesita "poca proteína" es ignorar cómo funciona su organismo.
Los perros necesitan los aminoácidos que componen la "proteína".
- Existen al menos, 10 aminoácidos esenciales que el perro no puede fabricar y debe obtener de la dieta.
- Las fuentes de alta calidad (animales) como carne de músculo, órganos y huevos son las que mejor cubren estas necesidades.
- Una dieta equilibrada basada en su biología suele contener entre un 70% y 80% de proteína animal. Reducir esto arbitrariamente es, en esencia, quitarle los "ladrillos" que su cuerpo necesita para regenerarse diariamente.
3. Pregunta a tu veterinario ¿porqué te recomienda esto?
En ocasiones esta recomendación viene directamente de los veterinarios. Te aconsejo preguntar. No te quedes con una recomendación genérica sin una explicación que realmente te convenza.
Te detallo algunas de las explicaciones que a mi sí me dejarían tranquila
1. Mi veterinario: "Considera que es más eficiente que obtenga energía de las grasas"
La función principal de la proteína es estructural (músculos, órganos, tejidos). Sin embargo, cuando el perro consume más proteína de la que necesita para el mantenimiento de sus tejidos, el cuerpo no la almacena como proteína, sino que el exceso se desvía para obtener energía. El veterinario podría considerar que es más eficiente u óptimo que esa energía provenga de otras fuentes, como las grasas, que según investigaciones, son la fuente de energía preferida y mejor metabolizada por los canes.
2. Mi veterinario : "Considera que X factor fisiológico o X predisposición racial impide a mi perro sintetizar la proteína de forma eficiente"
Los requerimientos nutricionales no son fijos y dependen de factores como la etapa de crecimiento, su estado fisiológico, su actividad. Además de :
- Genética: Ciertas razas tienen predisposiciones inherentes que afectan cómo sintetizan los aminoácidos o cómo procesan ciertos compuestos.
- Sensibilidad al ácido úrico: Algunos perros pueden beneficiarse de dietas con menos purinas (presentes en muchas proteínas cárnicas) para prevenir problemas de sensibilidad al ácido úrico, incluso antes de mostrar síntomas.
3. Mi veterinario : "Considera que debemos controlar el peso y/o la saciedad"
Si el veterinario percibe un riesgo de sobrepeso, podría sugerir bajar la proteína y la grasa para introducir fibra (carbohidratos complejos).
- La fibra ayuda en el manejo del peso y la regulación del azúcar en sangre.
- Permite que el perro se sienta saciado sin consumir las calorías densas que aportan las grasas (que tienen el doble de calorías que la proteína o los carbohidratos).
4. Mi veterinario: "Considera que debo mejorar la calidad y reducir la cantidad de fibra"
Es posible que la recomendación busque priorizar la calidad de la proteína en lugar de la cantidad total. Los perros no tienen un requerimiento mínimo de "proteína intacta", sino de aminoácidos específicos, nitrógeno y esqueletos de carbono.
- Si la dieta actual es muy alta en proteínas de baja calidad (como las vegetales), el veterinario podría sugerir reducir el volumen total y cambiar a fuentes animales de alta biodisponibilidad que cubran los 10 aminoácidos esenciales con menos cantidad de materia.
5. Mi veterinario: "Ha diagnosticado una patología y quiere prevenir un posible estrés metabólico alimenticio"
El veterinario está intentando balancear los macronutrientes porque existe algún tipo de patología y quiere prevenir que se produzca un estrés metabólico que no beneficie o incluso empeore el diagnostico.
4. La balanza de los macronutrientes: Si bajas uno, subes otro
Si le quitas proteína a tu perro, ese porcentaje debe cubrirse con algo más, y cada opción tiene consecuencias:
- Subir la Grasa: Es lo más natural para un carnívoro, pero la grasa tiene el doble de calorías que la proteína. Si el perro no es activo, hay que medir bien las porciones para evitar el sobrepeso (causado por exceso de calorías, no por la grasa en sí).
- Subir los Carbohidratos (Almidones): Esta es la opción favorita de la industria de alimentos procesados. El problema es que el metabolismo canino responde mejor a la grasa que a los carbohidratos como combustible.
5. Conclusión: Biología frente a recomendaciones genéricas
Es hora de dejar de ver la proteína como algo "peligroso" para los perros que no hacen deporte. Un perro es un carnívoro facultativo cuyo cuerpo está diseñado para priorizar los nutrientes de origen animal.
Recomendar una dieta baja en proteína a un animal sano basándose solo en su nivel de actividad es una simplificación que ignora sus necesidades estructurales esenciales. Si tu perro no tiene una patología diagnosticada, no hay ninguna razón lógica para privarlo de la base nutricional que su especie requiere por naturaleza.